A 24 años de su creación, la Reserva Comunal Amarakaeri continúa fortaleciendo la protección de uno de los territorios más biodiversos de Madre de Dios, mediante el trabajo conjunto entre comunidades indígenas, guardaparques y aliados.
24 años de la Reserva Comunal Amarakaeri: conservación construida desde el territorio
“En el Perú existen 78 áreas naturales protegidas y 11 de ellas son reservas comunales gestionadas bajo un modelo de cogestión entre el Estado y las comunidades indígenas.”
Así lo destacó Fredy Mamani, jefe de la Reserva Comunal Amarakaeri (RCA) del SERNANP, al referirse a la importancia de estos espacios para la conservación y la gestión compartida de territorios amazónicos.
Este año, la Reserva Comunal Amarakaeri cumple 24 años consolidándose como uno de los territorios más importantes para la conservación en Madre de Dios. Sus bosques, ríos y biodiversidad forman parte de un paisaje amazónico que también resguarda conocimientos, formas de vida y el vínculo histórico de las comunidades indígenas con su territorio.
Ubicada en Madre de Dios, la Reserva Comunal Amarakaeri protege más de 402 mil hectáreas de bosque amazónico y alberga una alta diversidad biológica, protege especies emblemáticas como el jaguar, el oso de anteojos, el lobo de río y el mono maquisapa, fundamentales para los ecosistemas de la Amazonía peruana.
A lo largo de estos años, el trabajo conjunto entre comunidades indígenas, Estado y organizaciones aliadas ha permitido fortalecer la gestión y protección de este espacio natural frente a amenazas crecientes como la minería ilegal y la deforestación que afectan distintos sectores de Madre de Dios.
Para Jhade González, tesorero del ECA Amarakaeri y miembro de la comunidad nativa Puerto Azul, formar parte de la gestión de la reserva comunal representa también continuar el camino iniciado por generaciones anteriores de los pueblos Amahuaca, Harakbut, Matsigenka y Yine, presentes en este territorio ubicado en el distrito de Fitzcarrald.
“Nuestros padres y abuelos lucharon durante muchos años para tener esta área protegida. Como descendientes, es un orgullo poder trabajar para conservar este territorio.”
Actualmente, desde el ECA Amarakaeri se vienen impulsando iniciativas vinculadas a cadenas productivas y proyectos sostenibles que buscan fortalecer la economía de las comunidades indígenas y generar alternativas frente a actividades que amenazan el bosque.
Entre ellas, destacan emprendimientos relacionados con productos del territorio y el fortalecimiento de iniciativas comunales orientadas al aprovechamiento sostenible de recursos como el huicungo, la castaña, el cacao y la artesanía.
Sin embargo, la reserva continúa enfrentando retos importantes relacionados a la presión de actividades ilegales y la expansión de la deforestación en distintos sectores de la Amazonía.
Desde las comunidades y organizaciones indígenas, uno de los principales desafíos sigue siendo fortalecer alternativas sostenibles y promover que las nuevas generaciones mantengan su vínculo con el territorio.
“El territorio para los pueblos indígenas lo es todo. Sin territorio, no hay identidad.” Asimismo, González señala que el crecimiento de actividades como la minería ilegal representa una preocupación constante para las comunidades, debido a los impactos que generan sobre el bosque, los ríos y la calidad de vida de las familias.
El trabajo articulado entre comunidades, guardaparques y organizaciones aliadas también ha permitido fortalecer acciones de vigilancia, monitoreo y conservación dentro de la reserva, contribuyendo al registro y protección de especies emblemáticas de la Amazonía.
A través de monitoreos biológicos y distintas herramientas de evaluación, los equipos en territorio vienen registrando diversas especies de fauna silvestre que reflejan la importancia ecológica de Amarakaeri y el estado de conservación de sus ecosistemas.
Entre ellas, destaca el lobo de río, una especie emblemática de los ecosistemas amazónicos y considerada un importante indicador de la salud de ríos y cuerpos de agua dentro del territorio.
Victor Ccoa, Especialista en Monitoreo Biológico de FZS Perú, señaló que el seguimiento de esta especie permite generar información clave para fortalecer la gestión y protección de la reserva.
“El monitoreo del lobo de río nos permite comprender mejor el estado de conservación de los ecosistemas acuáticos dentro de Amarakaeri y reforzar las acciones de protección del territorio”, destacó Ccoa.
Como parte de este trabajo, los equipos realizan evaluaciones en cochas y ríos utilizando herramientas como el disco Secchi, instrumento que permite medir la profundidad y transparencia del agua.
Asimismo, indicó que en 2024 se aprobó el protocolo de monitoreo de lobo de río para la Reserva Comunal Amarakaeri, herramienta que durante 2025 viene siendo implementada junto a vigilantes comunales, para fortalecer el seguimiento y evaluación de esta especie dentro del territorio.
A 24 años de su creación, la Reserva Comunal Amarakaeri continúa siendo un ejemplo de trabajo conjunto para la conservación de bosques, biodiversidad y territorio en la Amazonía peruana.
El aniversario representa también una oportunidad para reconocer el esfuerzo de comunidades indígenas, guardaparques, especialistas y organizaciones que contribuyen diariamente a la protección del territorio. Como parte de las actividades por los 24 años de la reserva, también se desarrolló un taller dirigido a vigilantes comunales para fortalecer capacidades vinculadas a la vigilancia y conservación del territorio.